TECNÓPOLIS
24/04/2014
Con más de 300.000 visitas finalizó el Encuentro de la Palabra

Durante 12 días ofreció una intensa programación cultural con homenajes a Juan Gelman y Luis Alberto Spinetta, la presentación del escritor Ricardo Piglia y la concurrida charla de Alejandro Dolina, entre muchas otras actividades. 

 

Unas 300 mil personas recorrieron el predio de Tecnópolis en Villa Marteli, donde se desarrolló hasta el domingo pasado el Encuentro Federal de la Palabra. Cerca de las 19, Palo Pandolfo ofreció un recital a modo de despedida, luego de que se diera un duelo de palabras entre payadores y raperos en el escenario principal. Fueron las últimas actividades de las cientos que hubo, caracterizadas todas por la variedad, la fusión y el desprejuicio para que nadie quede inmune a la palabra impresa. Había que ver por ejemplo, a los cientos y cientos de adolescentes admirando a raperos, y notar cómo disfrutaban las letras, y el poder en ellos por evocar la palabra justa.

La CONABIP, uno de los organismos organizadores del Encuentro, desplego actividades como “Viaje a a la cabeza de un escritor” conducido por Tom Lupo, que contó con la participación de Liliana Bodoc, Sergio Olguín, Angela Pradelli, Leopoldo Brizuel, Ricardo Mariño, SilviaSchujer, Maria Teresa Andruetto, Ana Maria Schua, Juan Sasturain y Eduardo Sacheri. También desde el espacio “Libros entrañables” se compartieron charlas con escritores y escritoras de todo el país dedicada a indagar cuales fueron los libros que los inspiraron a escribir, que los marcaron en algún momento determinado generando situaciones bisagras en sus vidas. En esta actividad “se cruzaron las letras de Guillermo Martínez, Fabián Soberón (Tucumán), Paula Bombara, María Cristina Ramos (Neuquén), Sandra Comino, Sergio de Matteo (La Pampa), Ricardo Mariño y Orlando Van Bredam (Formosa), entre otros. “Quisimos que los escritores de todo el país pudieran encontrarse.”, Todos los días distintos escritores contaron cómo construyen su propia literatura desde la perspectiva de las técnicas, las formas y los materiales con los que trabajan. Hubo además, un “Karaoke Literario”, ideado por Juan Diego Incardona, invitó a la lectura colectiva de textos de Roberto Arlt, Cortázar, José Hernández, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik, Rodolfo Walsh, Oliverio Girondo, María Elena Walsh, Roberto Fontanarrosa y Elsa Bornemann, entre otros. “Juan Diego fue el curador de una cantidad de textos de la literatura argentina que nos parecía que eran interesantes para ser pensados oralmente. Con eso armamos una gran pantalla y donde las personas leian los textos en público. Queríamos ver cómo funciona la lectura fuera de la lectura solitaria. La literatura está ligada a la idea de la soledad y del aislamiento. Entonces pensamos la lectura en público, comunitaria, con personas que uno no conoce. La gente se anotaba en una lista para poder leer de manera colectiva.
La programación también incluyó a otros públicos, a otras generaciones. Como la serie de homenajes hechos a escritores como Julio Cortázar o Juan Gelman, o al músico Luis Alberto Spinetta, o al renombrado autor de El Eternauta Héctor Germán Osterheld.
Ademas contó con la presencia de escritores como Mempo Giardinelli, y Ricardo Piglia, que habló ante el público de muy distintas edades sobre las relaciones peligrosas entre ficción y memoria. Alejandro Dolina no pierde popularidad, tal como se lo demostró la gente al oír su programa en vivo, "La venganza será terrible". Otro pico de entusiasmo se dio en el stand que  homenajeaba a Quino y a Mafalda. "¿Pero vos conocés a Mafalda?", le pregunto un periodista a una nena de 11 años, que respondio furiosa: "¡Qué pregunta estúpida!" Menos irascible resultó el padre de la criatura, que añadió: "Desde chica le compré los libros de Mafalda, y no me arrepiento: no me digas que no te contestó muy Mafalda!".

Esto último espacio se denominó "Primeras Palabras", y pudo verse a chicos y chicas de 2 años jugar con enormes dados cuyos lados tenían una letra impresa, o andar por mini-triciclos con formas de letras mayúsculas, o una plaza de juegos donde todo era "diversión y aprendizaje", como contó el padre de Bruno, un joven divorciado que trajo a su hijo "porque está en primer grado, y me pareció que es el momento ideal para que disfrute de esta propuesta".
 
También hubo muestras muy respetuosas, como la de Héctor Oesterheld, que mostró manuscritos, borradores, papeles de trabajo y primeras ediciones de El Eternauta, pero también escritos autobiográficos, o la de Roberto Arlt y sus Siete locos.
 
Los jóvenes y las "nuevas formas de expresarse" fue una linda propuesta, porque  incluyó "arte urbano, en el que cada tarde artistas de las nuevas camadas pintaban al aire libre graffitis, el hip hop y el break dance hacían mover al Pabellón Cultural y los duelos verbales de raperos versus payadores, o B-Boys versus Malamberos sacaban a la luz los múltiples modos de la palabra", señaló el joven Martín Mena, que participó de la organización de estas actividades.

El Encuentro en números
 

165 escritores: pasaron por el Café Literario entre ellos, Antonio Skármeta (Chile), William Ospina (Colombia), Liliana Bodoc, María Teresa Andruetto, Ana María Shúa, Claudia Piñeiro, Eduardo Sacheri, Ricardo Piglia, Diana Bellessi y Edgardo Cozarinsky. 

14 conferencias y clases magistrales: a cargo de figuras como Mempo Giardinelli, Carlos Gorostiza, Roberto "Tito" Cossa, Ricardo Piglia, Hernán Casciari y Guillermo Arriaga. 

4 homenajes: a referentes de la palabra - Tato Pavlovsky, René Lavand, Luis Landriscina y Juan Falú. 

145 actividades abiertas: como talleres, mesas de debate, seminarios y clases magistrales de disciplinas como teatro, lenguas originarias, hip hop, circo, literatura brasileña, guión cinematográfico, stand up y arte urbano. 

30 humoristas: brindaron funciones en la Nave de la Ciencia, en el Primer Festival Argentino de Stand Up.

26 talleres: de rima en el Auditorio.

14 espectaculos músicales: fueron parte del ciclo "La Canción no es la Misma".